Se dice que un objeto es de color amarillo o de color rojo, cuando ese objeto visto ante una luz blanca presenta ese color. Sin embargo si “cogiéramos un trozo de cielo” no presentaría ningún color. Simplemente sería transparente. La forma más fácil de entenderlo es que se trata de aire y como ya sabemos, éste es totalmente transparente.
Antes de continuar, observar que la luz blanca es en realidad la suma de muchos colores. En otras palabras: un rayo de luz blanco se podría dividir en diferentes rayos de colores como los que vemos en la fotografía.

Volvamos a la razón por la cual percibimos el cielo de color azul claro. La diferencia entre el cielo y “un trozo de aire” es que el cielo es un cúmulo muy grande de aire. Esto provoca que cuando la luz del Sol atraviesa el cielo para finalmente llegarnos a nuestras retinas, estos rayos de luz son reflejados en parte y el resto continua. Debido a la física relacionada con este fenómeno, la parte azul de la luz (técnicamente la parte de más alta frecuencia o más baja longitud de onda) es la menos reflejada.
Por lo tanto prácticamente el azul de la luz blanca (o amarillenta) es el que nos llega en mayor cantidad.



Aunque estoy tentado en hacer una reflexión filosófica sobre el “parecer” o “ser”, creo que será mas interesante plantear la siguiente cuestión:
¿Por qué el cielo parece Azul cuando en realidad debería parecer violeta?
Para ampliar la información de Nil y buscar una respuesta, podéis mirar la siguiente dirección:
http://malaciencia.blogspot.com/2005/08/el-color-del-cielo.html