Los 10 (dividido por 2) mandamientos del abogado
Junio 8, 2007 por mermeladek
Últimamente me estoy superando. Ya llego a actualizar el blog cada cuatro días y encima me digo… “no pasa nada, total, el último finde, contando la noche del domingo y la mañana del lunes, también fueron prácticamente cuatro días entre actualizaciones”.
Pero vayamos al grano. A veces resulta que los abogados son útiles. Al igual que resulta con el dentista, al que no deseamos la extinción, pero evitamos hacer uso de su formación, no es normal que uno vaya a preguntarles. Porque, como ocurre con los dentistas, los hay buenos y malos.
Dicen y yo convengo, que al dentista hay que ir una vez al año. Pues otras tantas ocurre
con el abogado. Sí, de acuerdo, OK, vale, ya sé, a mi también me da pudor pensar que incluso el derecho o el deber, en otras palabras la justicia, requiere invertir dinero en ella. Lógicamente no lo digo por mi, que de tener abogado, lo único en lo que podría pleitarme sería en la custodia de mi perra que esperaría ganar de tantos mimos como invierto en ella. Sino que lo digo por la gente adulta, que ya sabe de que tinte se pinta la vida y necesita de maniobras legales para hacer cualquier cosa: vender el coche, las cláusulas de la hipoteca, puñeterías con los vecinos y bla bla.
No negaré que lo que aquí implanto en este blog de pacotilla, estos comentarios de tan alto virtuosismo y mayor pedantería, no estarían insuflados en parte en mi mente subversiva de no ser porque el abogado así también lo veía. Porque aquí es donde yo quería llegar a pesar de lo sinuoso de mi trayectoria. Es ese abogado, el que ahora nos presta los servicios fielmente, el que decía…
En verdad, mi profesión es la de consejero. Yo cobro por dar consejos a mis clientes. Muchos no lo saben y quieren montones de papeles. Quieren lo material, lo palpable, quieren ver que el dinero se ha convertido en algo más que en simple palabrería. Pero en realidad, la palabrería bien dicha, la que dice qué es lo inteligente al cliente, eso que uno tarda años y neuronas en dominar, eso es lo valioso.
En muchas ocasiones podría darles eso que buscan en cuestión de un día, sin embargo no es eso de lo que vivimos. Lo que se paga es el tiempo gastado y si el tiempo no es directamente proporcional a lo bueno que es el consejo, el cliente no lo valora, sale defraudado y encima te paga poco.
Así que después de oír tamañas patrañas y demás, no podía dejar de hacerle un hueco al menos en lo que respecta a algunas de sus ideas. Con suerte a lo mejor incluso les sirve de ayuda.
- Mandamiento nº 1: Nunca llevarás el ring del pleito, denuncia, querella o desavenencia encima de las baldosas de tu casa. Nunca es nunca. Porque si osas quebrantar esta primerísima ley, sucederá que el destino te hará pagar con una interminable reunión en la que querías que los huéspedes entendieran el mensajes subliminal “tenemos que ir a cenar” mientras tratas temas peliagudos.
- Mandamiento nº 2: Cuando se encuentre en dicha situación siéntese cerca de la puerta de la casa. Interrumpa si hace falta a su anfitrión en el momento en que éste le invite a sentarse en alguna habitación un tanto más cavernícola. No por razones de seguridad que entonces ya sería gordo el tema. Sino por razones de escapada súbita. Nunca es demasiado tarde para una retirada a tiempo de esa casa. Lo cual resultaría de los más forzado si esto quisiera hacerse en alguna habitación mientras están sentados comiendo galletas danesas.
- Mandamiento nº 3: Observe atentamente a la gente con algunas carencias mentales y aprenda. Hacerse el tonto nunca va a ser malo cuando esté hablando con sus adversarios. Hacerse el listillo puede ser un error muy caro debido a la ingente información que posiblemente esté dando y más tarde será usada en su contra. Siempre máxima entropía: Yo no sé de que va esto. Creo que no sé de que va esto. Nadie me ha dicho de que va esto. No me acuerdo de que va esto.
- Mandamiento nº 4: Cuando escriba su testamento, cuando firme una hipoteca, etc, consúltelo con alguien que no sea el que precisamente se lo quiere vender/dar.
- Mandamiento nº 5: Ir al Defensor del Pueblo a la Oficina del Consumidor puede resultar extremadamente útil… si desea que caduquen sus plazos legales.
Así que ahora ya pueden sentirse algo protegidos. Ya conocen algunas proyecciones, patadas o luxaciones legales de autodefensa. Porque esto en lo que vivimos, esto llamado democracia donde el poder es del pueblo y el pueblo es de la propaganda, funciona con justicias de pago. Y cuanto mayor el pago, mejor funciona.
Saludos.


Antes de nada , Nil, saludarte y mandarte recuerdos desde zamora, espero que lo estés pasando bien por la NASA, jejej, según veo en tu blog la experiencia parece ser como mínimo inolvidable ;p . Cuando vuelvas ya tomaremos algo y me cuentas.
Sobre los abogados, poco más hay que decir, excepto que son como ratas, su utilidad es inversamente proporcional a la dificultad del problema, y si te metes en un problema, mejor consultar a un jurista, “que solo a los abogados se les ocurre anunciarse como Carrefur”, mientras que los juristas parecen hasta versados en leyes, y no te responden con preguntas. Además, los abogados suelen abandonar a sus clientes en la misma proporción que éstos necesitan su asesoramiento (sobre esto podría tratar el sexto mandamiento, jejje).
Bueno chico, sigue con el blog, que es muy chulo, ahora que mi hermano me ha dado esta dirección, podré venir a saludarte, y meterme con el castellano que escribes, que se te olvida por momentos, (jejejjej), espero que con el catalan no te pase lo mismo ;p
Nos vemos.
Jejejeje,
Eso es verdad. Hago cada falta escribiendo en castellano. Tu corrígeme en el mismo blog y así a ver si aprendo.
Q bueno, que mi blog llegue hasta Zamora!!
La experiencia es chula. Tiene sus pros y sus contras. Un contra por ejemplo sería que la NASA tb es cutre cuando quiere. ^^
Gracias por el comentario.
Nil