Esas películas de pensar
Junio 11, 2007 por mermeladek
No me ha sucedido una vez, ni dos, ni tres. Es algo común y posiblemente no merezca que se criminalice a los que lo afirman, al igual que no se puede criminalizar al que los ojos se tapa, o al que viajar le cansa. Sin embargo, yo que me defino, no sin cierta vergüenza, cinéfilo puedo sentir como que el mundo está haciendo un agravio al no meter en algunas cabezas el gusto por cierto tipo de películas.
Un tipo de películas, que si bien, seguro no son las más vistas, sí que forman el mayor espectro en cuanto a diversidad. Porque, señores, hay diversidad en este mundo. Al igual que hay negros, mulatos y blancos. O hay perros, gatos y canarios. E incluso, aunque cada vez menos, hay leones, tigres y panteras. En el universo del llamado séptimo arte hay muchos tipos de películas.
No son pocas las personalidades, o las personas que ostentan posiciones importantes, que repiten con ahínco un argumento que me produce dolor de cabeza durante el rato que dura la entrevista. Seguramente se trata de gente que sigue el arte, la moda e incluso va a cenas y degusta exquisitos platos de arroz nitrogenado o gaseados postres de crema catalana, sin embargo son el desierto en cuanto a cine se refiere. Porque no, no admito por demostración al absurdo, y ese absurdo si quieren se trata de mi persona, que una película que no presente o acción, o suspense, o sexo no pueda entretener.
Sin posiblemente pensárselo surgen de entre sus dientes eufemismos, como que uno va al cine para entretenerse y no para pensar. Pero cómo se delatan. Cuando llego aquí mi exclamación es de derivada cero y segunda negativa. Pensar… Escuchen, las películas si no son de acción, suspense o sexo, no significa que pensemos. Una historia lenta de amores imposibles puede ser igual de conmovedora y mi cuerpo no sale exhausto del salón de cine. O cuando voy y tengo el placer de degustar películas tipo “Abre los ojos”, no salgo de allí como si mis neuronas hubieran corrido una maratón.
De esta forma continúan perseverando en su ignorancia legítima pero dolorosa para los que, como yo, disfrutamos y nos ENTRETENEMOS viendo películas diferentes. Y les puedo asegurar, que no voy a pensar, es más, una vez salgo de la sala, me siento más libre, incluso parece que haya tomado un revitalizante mental.
Acaso, lo que habría que hacer es, en vez de comprarse uno de esos aparatos de impulsos eléctricos que ahora venden en el Teletienda, salir a correr un par de días a la semana a ver que hacen en la cartelera. Y a lo mejor, descubrirían que, al cabo de un par o tres de semanas, lo que antes era correr y sacar la lengua, ahora se ve como un tomar aire, como un observar el paisaje y se puede disfrutar de esas briznas de hierba que se mueven al son del viento, o de esas puestas de Sol, que si no serían enmascaradas por las paredes de ladrillo que nos encierran en nuestras casas virtuales.
Oh señoras y señores de este mundo moderno. Con tanta información, si no somos capaces de hacernos a un lado, recogerla y leerla objetivamente, de olfatear las margaritas que florecen en el campo lejos de las ciudades, o apreciar las estrellas que serían de otro modo nubladas por la contaminación de las ciudades, no podremos declararnos libres. Solo cuando nos quitemos esa mochila que lleva de todo pero no lleva de nada y vayamos al cine, nos sentemos y miremos una película “de pensar”, descubriremos que el mundo puede ser mucho mejor de lo que pensábamos.
Carpie diem señores, carpe diem.



Carpe Diem. Yo usaba eso hace mucho. Ya no.
me gustaria saber que por que en le desierto el cielo es azul si se supone que el mar es azul por el reflejo del mar pe ro si en el desierto no hay mar…… porfavor que alguien resuelva mi duda es que es para una tarea
¿Algún título de película para pensar?