Googlemanía
Julio 11, 2007 por mermeladek
— Hi, I am Patrick. Nice to meet you.
— Hello, nice to meet you. I am Julia, Googler. You are…?
— I am NASA
— Bla, bla, bla, bla.
— Bla, bla,…
Así de pavos nos mostramos cuando uno se encuentra con alguien nuevo. Se trata del lenguaje desarrollado a través de varias semanas de pavoneo seguido, donde en un caso uno se presenta como la entidad NASA (I am NASA) y en el otro caso uno se presenta como uno que hace googladas (Googler). Aunque sucede que en esto también hay excepciones y de vez en cuando aparece algún elemento desperdigado que es SETI o es familiar a secas de algún otro elemento del corral.
De modo que como ya he explicado hay dos bandos: los que se quedan hasta altas horas de la tarde/noche y los que salimos en horarios decentes. El primer grupo se trata de los Googlers y el segundo de los NASA.
Pero no teman por la integridad de los becarios, hasta lo que he podido comprobar no encadenan a nadie en Google. Bueno, podríamos decir que los encadenan pero usando métodos alternativos: los del entretenimiento y el placer.

Nos presentamos el día 5º, que era Jueves, Catherina, Ralston y yo, en la sede de Google. De algún modo teníamos que averiguar porque su agua embotellada llamada Smart Water sabía tan bien, tan pura y mineralizada en su punto.

Y al llegar allí nos percatamos que no es solo el agua. Todo viene empaquetado como si hubiera sido traído del mismo paraíso. Un grupo tocando y cantando música para amenizar la velada de la hora de comer. La plaza repleta de parasoles con mesas y sillas donde degustar las eternas hileras de comida cocinada al aire libre. Dice nuestro anfitrión Edwin que la música solo es degustable una vez por semana. Menuda pena. Una vez por semana. Como se aburrirán el resto de días sin más sonidos que el de los pájaros.

Por lo que aparte de toda la comida en abundancia que hay al aire libre, también hay las otras cafeterías que siguen funcionando con normalidad. La cafetería grande, dispone de varias cocinas: china, mejicana, americana, japonesa y alguna otra que no recuerdo. Hasta lo que puedo comer, todo está en su punto. El que corta los pimientos sabe lo que se trae entre manos. Y todo sin pagar un duro.
Arrimamos con cuanto podemos y nos lo zampamos afuera admirando la sede de Google: joven, estilizada, dinámica y verde. De camino a la entrada del edifico, para hacer en un tentempié en un bareto, como no repleto de comida por las ventanas y estanterías. Delante de nosotros se aparece una china americana, produciendo chupitos de césped exprimido. Después de unas pocas reticiencias ante ese líquido verde lleno de materia, nos lo tragamos. El gusto es indefinible. No está mal. No repito. De mientras Edwin encuentra unos cacahuetes enclastados en una botella en una ventana del bar que parece decoración, coge una puñado y se los zampa. Por momentos me vienen imágenes de los cuentos de cuando era pequeño sobre un pueblo de chocolate y golosinas.
Salimos corriendo para entrar en la recepción, antes de que nuestro apetito nos empuje a comernos algo que no toque. Una pantalla colgada de la pared va exhibiendo en intervalos de un segundo muestras de las búsquedas. Se aprecian todo tipo de galimatías gramaticales incluyendo uno que busca “the place in the legs where there is heat” o algo por el estilo. Es curioso aunque sabemos que todas estas búsquedas pasan un mínimo filtro antes de mostrarlas por la pantalla de la recepción de la sede de Google. Ya que sino habría el posible peligro de confundir lo mostrado, con un trivial del amor.
Hay salas, habitaciones, corredores, etc, todo con una iluminación solar óptima. Todo al mínimo detalle. Aquí los programadores son los reyes de la jungla cibernética y este es su particular paraíso. En varias pantallas observamos proyectos llamados del 20%. Estos son proyectos libres que han escogido los mismos trabajadores y en los que se les permite trabajar durante una quinta parte de su jornada laboral (a cambio de que tengan alguna relación indirecta con los intereses de Google). Entre ellos hay uno que muestra en tiempo real todas las búsquedas que se producen en el planeta y son visualizadas en un globo terráqueo donde puntos de colores, que indican las diferentes lenguas, se elevan desapareciendo en la atmósfera. Otro consiste en un salvapantallas que ha sido diseñado mediante algoritmos evolutivos que se basaban en la puntuación de los usuarios para automejorarse. A decir verdad el resultado final consiste de unas cuantas líneas y efectos visuales moviendose por la pantalla que no quitan el sueño.
Edwin nos va guiando por las plantas mientras yo me termino el 2º helado. A través de un pasillo aéreo pasamos a otro edifico donde a través de la ventana observamos dos pequeñas piscinas unipersonales donde nadar contra la corriente artificial. Encontramos pequeños minibares donde poder consumir café, te y otras bebidas. Esta vez me encargo de comprobar que el café de máquina es realmente café no aguado. Cat y yo robamos unos cuantos sobres de té de bolsas transparentes y en donde dentro hay un capullo de una flor. Todo sea por robar algo aunque luego yo no lo vaya a consumir.
Encontramos desperdigadas varias máquinas viejas para el ocio que se distinguen del resto. Por lo visto son viejas reliquias de trabajadores que traen las máquinas para que otros puedan disfrutarlas. Edwin y yo hacemos una partida al Street Fighter y me gana pero por poco. Al lado unos sacuden el futbolín de plástico.
Finalmente la visita obligada a los lavabos. Como no el WC dispone de todo lo que uno desea en última moda: multichorros de agua, secador de culete, calentador de la taza y seguro que dentro de poco conexión a Internet para poder leer los blogs mientras uno hace sus tareas.
Hora de irse. De camino a la salida nos topamos con una silla masajeadora pero nadie la usa. Será porque cada día disponen de 3 horas gratuitas de masajes.
NASA 0 - Google 1
(By the way: Está prohibido tomar fotos de dentro)



Ostres Nil, tu has de dir:
- I am IEEC!!!!!!!!!!!!!!!
q nosaltres tb tenim una font d’aigua i un cyber super il.luminat
apa, petons!
Hey Nill como andas? Bueno yo intentare proponer lo de la silla masajeadora en el IEEC a ver que opinan..porque lo demas..la verdad es q no nos hace falta
Jeje disfruta mucho, k&k Anaïs
Uoles xiquetes!!
Jejeje. Si només ho deia pq poguessiu comparar lo retrassats que estan a Google.