Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘Futuro’ Category

No harían más de 10 años que había terminado, siempre según los libros, la primera revolución de ideas. Mallock, reputado físico e ingeniero, había sido un chico malo durante su carrera anterior al boom. Sus notas, cuando buenas, conseguían rasgar la cota del 7 sobre 10 durante sus estudios, y cuando malas, se hundían en el suspenso. Una vez hubo terminado sus dos carreras, y por consiguiente, su vida bohemia, se enroló en el ejército y más tarde sería seleccionado en misiones de la OTAN. No es de extrañar que sus colegas de profesión siempre lo tuvieran como un tío mentalmente inestable, era lo mucho que podían llegar a entender de un hippie reformado a soldado y después a investigador… fuera de serie. En los primeros 5 años de la pacífica revolución la comunidad científica sufrió un vuelco total en cuanto a la política por la que se regía. Las presiones, y sobretodo el dinero, de los lobbies dejaron de condicionar la investigación y desarrollo que prácticamente siempre miraba en un sentido, prolongar la tecnología que ya existía para mejorarla paulatinamente y así cobrar por cada pasito a los consumidores de este gran mercado capitalista en que se había convertido la Tierra.

Fue en ese momento, cuando las comunidades científicas sustentadas directamente por el dinero que recolectaban los estados, únicas “empresas” del mundo, empezaron a producir ciencia a raudales, desde la pura hasta la más aplicada, pero todas por igual. Apenas duró unos 15 años en total, pero fue suficiente para un nuevo resurgir. La ecología se tomó en serio y la suma de esfuerzos consiguió que muchos de los problemas medioambientales se solucionaran o al menos no empeoraran. Tal hit, tal sopapo de éxtasis humanitario, estaba claro que no podría aguantarse por mucho tiempo. Así lo confirmaba la historia, y por mucho que en un tiempo hubieran existido sabios pueblos griegos que aspiraban al arte y al conocimiento en general, estos estaban condenados a extinguirse por la avaricia innata del hombre. Así que como el mundo ya iba en octava velocidad, la revolución, o Era según algunas opiniones, se derrumbó pasado el decenio y los 5 años de regalo.

Pero entre tal cantidad de imaginativa, a Didier se le quedó grabado en fuego, la explosiva noticia de que la teletransportación estaba a punto de convertirse en realidad. Tal noticia supuso uno de los shocks más fuertes para los que trabajaban codo con codo en el terreno de los movimientos cuánticos de las partículas. Simplemente Mallock había cogido al resto de científicos a contrapie, mientras estos todavía perfeccionaban el método por el cual podían hacer llegar un simple muón a cualquier lugar de la Tierra pero que debido a su corta vida, solo conseguían registrar el evento la mitad de las veces. Mallock, ese genio que se había modernizado en un centro de Corea del Sud, estaba a punto de sacar un paper sobre teletransportación de objetos y… seres orgánicos. Fue entonces cuando Corea del Norte, adalid y amigo de la decadente Unión de Estados Europeos había decidido acabar con el liderazgo tecnológico, cultural y sobretodo político de sus vecinos-hermanos. La guerra, breve pero intensa, estalló, finiquitando la primera revolución.

Didier observaba a su kalashnikov de partículas atómicas. En el mínimo quantum de tiempo físico, lo que se llamaba un tempuón, para que nos entendamos, una millonesima de billonesima parte de un pico segundo, las partículas aparecían en el mismo sitio relativo pero en un lugar diferente, y lo que es más importante, en el mismo estado. Delante suyo, tenía la culminación de su maestro Mallock, el secreto que tanto tiempo había guardado: el teletransportador. Sentía que por fin había llegado a su meta última, la de realizar, y honrar a la maltrecha memoria colectiva que se tenía de Mallock. Además no tendría que argumentar más excusas para poder seguir investigando, ni aguantar los comentarios bajos de sus compañeros que le criticaban por no hacer nada productivo. El aparato en cuestión había sufrido una ligera pero importante modificación respecto al esbozo inicial, la copia del objeto o ser vivo a transportar salía en el otro lado de la habitación, y la original… ¡se mantenía! Esto lo hacía obviamente inútil para el transporte de personas.

(más…)

Anuncios

Read Full Post »